viernes, 20 de julio de 2012


1 comentario:

  1. En el mundo “civilizado” la felicidad del no saber te puede llegar a proporcionar una aparentemente cómoda relajada trayectoria vital: “nada se; nada conozco; nada añoro; nada ambiciono; nada envidio…”

    Los pueblos “perdidos” de La Amazonía (a día de hoy se calcula que sigue habiendo un número importante de tribus, en este pulmón de la Tierra, sin “descubrir” –por no decir que no nos han descubierto ellos-) viven en una absoluta ignorancia sobre lo que acontece en el mundo exterior (no saben de su existencia) y, posiblemente, son felices…

    Los sabios no son felices por el hecho de ser sabios si no que asumen plenamente su infelicidad, dotándolos de un estado de templanza que se podría interpretar como de una cierta “felicidad”…

    No deseo vivir ignorante; anhelo entender, comprender y aceptar.

    ResponderEliminar